Después del boom especulativo en el sector inmobiliario (burbuja inmobiliaria) vivido en España en los últimos años llega la crisis, la recesión económica, el endurecimiento de los bancos y cajas a la hora de conceder hipotecas, el aumento del desempleo y con todo ello inmobiliarias, promotoras y propietarios se hallan en una difícil situación en la que no pueden vender sus pisos aumentándose la oferta de pisos y retrayendose considerablemente la demanda.
En este contexto aparecen cada vez más pisos de oferta, o también llamados pisos chollo o pisos ganga llegándose a ofrecer rebajas en la venta del inmueble de hasta el 60 % en un intento desesperado de sobrepasar la crisis.
Téngase en cuenta que sólo en el último año, la compraventa de pisos ha caído un 20% y la contratación de hipotecas un 40%. Y la cosa tiene tendencia a empeorar aún más.
Este descenso tan acelerado de los precios de la vivienda acaba por beneficiar a los nuevos propietarios siempre que dispongan del dinero necesario para hacer frente a la entrada (así como a los costes de escrituración e hipotecarios) pues los bancos tienden a dar un 60% del precio de mercado y cómo máximo un 80%, cuando hace pocos meses llegaban a conceder hipotecas al 120% de la tasación a 50 años, posibles compradores que después de muchos años de abuso están logrando poco a poco pagar un precio más razonable por una vivienda.